Los préstamos pequeños, también llamados minipréstamos o microcréditos, son muy útiles para afrontar gastos inesperados, concederse un capricho o simplemente, para llegar a final de mes con mayor desahogo hasta el cobro de la siguiente nómina. ¿Quién no ha necesitado alguna vez dinero en efectivo para pagar una factura o incluso la compra de la semana? Los minipréstamos son la solución que buscas. ¿Sabes cómo solicitar y obtener dinero al instante?

Una solución cómoda y eficaz

Los préstamos online se han convertido en una solución financiera muy popular en nuestro país. Frente al préstamo bancario, ofrecen dos ventajas fundamentales: el importe a solicitar, que suele ser inferior a los 1000 euros, y la rapidez con la que se pueden conseguir ya que todo el proceso de tramitación y concesión se realiza por Internet.

Una de las cosas que más hacen desistir a la hora de pedir un préstamo, es la abrumadora cantidad de papeleos y gestiones que hay que realizar hasta poder utilizar el dinero solicitado.

Por otra parte, las entidades bancarias conceden el crédito a cuenta gotas, cuando no lo deniegan directamente si no se tiene una nómina o un determinado nivel de solvencia. Los minicréditos, al tratarse de cantidades menores, son más accesibles para una gran mayoría de personas y por eso han alcanzado gran popularidad en los últimos años.

Obtener este tipo de financiación es muy fácil. Tan solo basta con cumplir los siguientes requisitos:

  • Ser mayor de edad. (en general, el rango de edades para solicitar minicréditos suele estar entre los 18 y los 65 años, aunque estas edades pueden variar en cada financiera online).
  • Ser residente en España
  • Ser titular de una cuenta bancaria en activo
  • Ser titular de un teléfono móvil para poder recibir mansajes acerca del minipréstamo
  • Atestiguar que se cuenta con ingresos habituales como por ejemplo, la nómina, algún tipo de subsidio o pensión, etc.

Con tan solo estos requisitos básicos es posible acceder a la financiación personal que ofrecen los minicréditos. Una vez aceptada la solicitud, tras comprobar los datos personales, el dinero del préstamo quedará ingresado en la cuenta corriente facilitada, de forma casi inmediata. Esto permite utilizar el dinero al instante, sin necesidad de avales, papeles ni explicaciones.

El único requisito para que los minipréstamos sean realmente una ayuda y no un problema añadido, es utilizarlos de manera responsable. Hay que tener presente que aunque sean de pequeña cuantía, son productos financieros como cualquier otro y por tanto conllevan la obligación de devolverlos en las condiciones pactadas para evitar el sobrecargo de intereses.

Como regla general, los expertos financieros recomiendan utilizar los micropréstamos como ayuda ocasional y no como fuente de financiación habitual por el riesgo de sobreendeudamiento. Antes de pedir préstamos pequeños o grandes, hay que tener claro que se podrán pagar las cuotas con holgura.

*ANUNCIO

¡Los préstamos pequeños, ofrecen grandes soluciones para los gastos del día a día!