Las mejores oportunidades para la creación de negocios grandes y pequeños se encuentran por montón en cualquier mercado. Ningún negocio que se esté iniciando es una mina de oro de inmediato. La meta principal es identificar un segmento particular en el que usted pueda satisfacer una necesidad en el mercado que se encuentra insatisfecha y comenzar poco a poco.

Considere tener bien fijados los pasos y metas que quiere desarrollar para emprender, así como preguntarse, ¿Cuál será la mejor oportunidad para llevarla a cabo? Cualquiera de las ideas que tenga, se deben ajustar a la descripción de lo que sea mejor para usted. Probablemente adjudicará gran parte de su tiempo empeñado en desarrollar las metas, pasos y estrategias para alcanzar el objetivo.

De igual manera debe de preguntarse, ¿Qué es lo importante para usted en términos de satisfacción personal?, ¿Busca un reto ò una satisfacción propia? ¿Busca usted prestar un servicio a la comunidad?  ¿Desea usted Adquirir fama ò estatus? ¿Mejorar su poder adquisitivo y tener un proyecto que perdure en el tiempo? O una mezcla de todos los anteriores.  Debe de tener bien en claro sus decisiones personales y financieras, ya que estas van de la mano con el emprendimiento que se quiere realizar.

Formulación del plan empresarial:

Algunas de las opciones que deberá considerar son: crear un negocio propio a partir de cero, comprar un negocio ya existente ò convertirse en franquiciado, cualquiera que sea el plan a seguir, debe pensar en la redacción de un plan empresarial

La razón de redactar un plan empresarial es dotarse de material necesario para alcanzar los objetivos:

  • La primera parte consiste en los objetivos que pretende alcanzar el empresario si actúa de acuerdo al plan.
  • La descripción que se debe de realizar es importante que refiera al tipo de negocio que se realizará, al mercado al cual va a servir, ¿Quién se responsabilizara de el mismo? ¿Cuáles son las necesidades que se pretenden satisfacer?
  • Es importante la realización de un estudio en el mercado. Si se trata de un mercado de consumidores, deberá incluirse una descripción de los modos de vida de sus miembros, así como información sobre sus ingresos, niveles educativos, entre otros. Esto servirá de base para establecer la relación existente entre el mercado y el consumidor.
  • El marketing es sumamente importante, ya que incluye estrategias eficaces como planes de promoción, además de cómo captar y atender a los clientes.
  • Debe de existir un plan de gestión y de operaciones, las cuales determinen la planificación, el basamento legal, la contabilidad, restricciones, reglamentos e incluso los seguros a contratarse.
  • En los planes financieros deben incluirse los datos, así como las previsiones de ingresos y balances, se deberá defender los razonamientos que hayan llevado a las previsiones de ventas y fijar lo documentado.

¡La decisión más difícil!

La decisión de iniciar una vida empresarial de cero o comprar una empresa ya existente encierra consigo múltiples ventajas y desventajas.

*ANUNCIO

La compra de una empresa puede ser, desde el punto de vista financiero muy beneficiosa en ocasiones, ya que: Existen los proveedores, está disponible el equipamiento necesario, el proceso de creación ya este hecho. Por ejemplo: si dispone  de empleados con experiencia, la planificación será mucho más sencilla.

Muchas empresas se venden porque tienen problemas, es sumamente importante no heredar los problemas de otros, atacándolos a tiempo al inicio de la nueva administración. Por su parte, la compra de un negocio rentable costará muchísimo más debido a que lleva un éxito garantizado y solo es cuestión de mantenerlo, tomando las decisiones adecuadas, con las bases administrativas del anterior dueño.

Al considerar la compra de una empresa, necesitará averiguar las razones por la cual se vende, frecuentemente no hay una opción o razón definido para ello, pero pueden ser algunos supuestos: Beneficio insuficiente, muerte o incluso la enfermedad de un socio, desinterés de quien lo haya heredado, ruptura de los socios o accionista, liquidación ò venta obligada, miedo a las condiciones económicas actuales, entre otros.

¡Estudie las oportunidades!

Normalmente, el estudio de un negocio que se presenta como oportunidad dará lugar a una gama de interrogantes, que va desde lo bueno y malo hasta lo prometedor:

El primer signo de una mala oportunidad es una mala administración y una mala teneduría de libros, el fracaso a la hora de presentar la valoración adecuada de los ingresos, es sinónimo que el negocio ha abandonado sus anotaciones financieras y por ende significa una mala gestión.

Por otra parte, los buenos negocios llevan bien sus libros y mantienen una imagen acorde a los clientes. Mientras que las oportunidades prometedoras no son fáciles de distinguir, por lo cual con unos buenos libros no es motivo suficiente. Se debe estudiar si existe una solida base de clientes, si las relaciones con los proveedores son satisfactorias, y si la gestión ha sido adecuada, etc.

¿Qué pasa si le presenta una buena oportunidad y no tiene el dinero suficiente? No te preocupes, puedes ver aquí los distintos créditos por los cuales podrás optar.

Muchos inversionistas prefieren comprar un negocio ya existente en lugar ya de crear uno. Las ventajas que ofrecen comprar frente a las de emprender uno de la nada, residen en que se compre un negocio con un historial, por ende, reduciendo esto los factores de riesgo.

¡La Proyección!

El comprador debe proyectar de forma realista el margen de utilidad que le debe dar la propiedad y proyectar a sí mismo y a los clientes los mecanismos adecuados y los cambios que deben de realizarse para garantizar el éxito en esta nueva administración empresarial.

 Existe una relación definida entre el riesgo y el beneficio potencial inmediato, es decir, cuando mayor sea el riesgo, mayor serán las oportunidades de obtener grandes ganancias o por el contrario de sufrir grandes pérdidas, es determinante ¿Cuál es la mentalidad que toma el empresario ante el riesgo?, esto va a influir directamente en las estrategias que se deben de tomar para la continuación del proyecto o por el contrario para su finalización.