A lo largo de nuestra vida vamos a encontrarnos con escenarios en los que una buena decisión tiene un fundamental para la estabilidad de todo, y esto, en especial, lo podemos constatar dentro del mundo de las finanzas y las empresas; todo gira en torno a un eje, un eje que tiene sus cimientos en cada acción que dispongamos hacer. Para quienes hacen acuerdos, convenios o contratos en los que el dinero está involucrado, se busca haber tenido, en todo momento, la mejor elección en la mente, para así evitar errores que sean costosos en el futuro.

Este artículo cita un tema que, aunque parezca ser algo simple, puede presentarse como la más compleja de las travesías para quienes ejercen un cargo de gerente, supervisor o jefe de una empresa. Despedir a un empleado, además de valor, requiere de un tacto magnífico. La integridad humana debe anteponerse sobre cualquier cosa, y para ello, las palabras adecuadas y la forma en la que este hecho suceda, serán fundamentales para preservar esa integridad moral de la persona.

¿ES IMPORTANTE PROCEDER CON EL DESPIDO?

Por supuesto que sí, y las razones son obvias y necesarias de saber. Cuando una persona no está influyendo la manera correcta para tu empresa, el equilibrio que esta posee, poco a poco empieza a perder su estabilidad. El rendimiento es lo primero que se debe tomar en cuenta para estos momentos; una persona que no aporte el 100% de su esfuerzo, hace que el funcionamiento de la producción entre en una decaída lenta, pero que con el tiempo, puede suponer grandes fallas.

El no despedir a un empleado a tiempo significa tener un pérdida tácita del dinero, ¿por qué? cuando el grupo de trabajo cuenta con un miembro que está haciendo cosas indebidas, hablando no solo de falta de producción y bajo rendimiento, sino temas más graves como hurtos de los materiales que se encuentren dentro de la compañía, de forma indirecta, estamos dándole un pago salarial a esa pérdida que estamos teniendo por parte de él, así que las cartas en el asunto deben tomarse lo antes posible. Antes de proceder con estas acciones, lo más recomendable y correcto, es tener un orden de cómo se actuará al respecto: procesos legales, condiciones y justificaciones acerca de los inconvenientes, los cuales, por cierto, deben estar claramente comprobados. La evidencia es la justificación más acertada en estos momentos.

*ANUNCIO

Se debe, ante todo, anteponer los beneficios y la integridad de la empresa, la cual es nuestra fuente de recursos y de producción; una inversión que requiere de responsabilidad, y cuando nos percatamos de los detalles que hacen que esta se desestabilice, nuestro objetivo es darle el trato correcto y velar por su funcionamiento.

Por sobre todos los motivos para un despido, las partes involucradas que son responsables de tomar esta decisión, deben actuar con el respeto y consideración que todo ser humano merece, demostrando nuestro grado de profesionalismo y competencia ante las circunstancias. Estas decisiones son comunes en el mundo de los negocios, y con el tiempo, será más fácil actuar ante ellas.