Acerca de las dificultades económicas, podemos hacer largas descripciones sobre qué tan propensas a ocurrir pueden ser, dependiendo de la forma en la que administremos nuestros recursos, a cómo manejemos la entrada y salida mensual, y haciendo las divisiones para los pagos y gastos del mes.

Desde hace mucho tiempo,podría decirse desde que somos niños, se nos ha enseñado a que los ahorros son importantes para nuestros proyectos y para las emergencias, y esta premisa es cierta; nunca está de más contar con un dinero guardado, así como un ‘plan “B”’, y esto lo saben muy bien la banca mundial, es por ello que sus planes de ahorros son destinados a cubrir este tipo de situaciones, actuando así como una enorme caja fuerte que solo libera sus productos cuando analiza nuestro entorno.

Existen muchas estrategias para evitar que lleguemos a circunstancias aparatosas como las deudas, pagos atrasados o cancelación de los servicios, y casi todas estas estrategias se dirigen hacia un plan de ahorros. Obvio, no está nada mal hacer la rutina de ‘guardar para después’, pero es importante destacar la presencia de otras estrategias, como la del título: la alternativa. ¿Qué podemos entender como alternativa económica?, sin muchos rodeos (y como lo cita el título) comprende un atajo por el que el dinero va directo a nuestras cuentas y hace una retroalimentación.

Dentro de las alternativas está una muy popular: los trabajos extras. Es muy esquemático plantear un organigrama con las entradas y salidas del mes teniendo como único objeto de entrada el que nos suple nuestro empleo; con un sueldo fijo. Sin embargo, para las circunstancias en las que los gastos no hallan una salida, es aquí donde aparecen las alternativas. Tener otro tipo de negocios, como la compra y venta de productos, mantiene en constante movimiento el flujo del dinero para nuestro bolsillo; un recurso que antes no estaba, un ingreso que es esencial para encarar las situaciones fuera de la cotidianidad.

*ANUNCIO

Mencionando el proceso de retroalimentación, las alternativas económicas no pueden existir por sí solas, como es obvio; se necesita la presencia de un motor económico, y aquí aparecen los ahorros. Utilizar el dinero guardado para crear una fuente alterna es, más que una ayuda económica, el primero paso que han dado los grandes hombres de las finanzas en el mundo.

Ser dueños de nuestro propio trabajo es fundamental para construir una vida de éxito. Las pequeñas empresas son el hogar de las mentes más grandes. No solo nos estamos arriesgando por obtener un atajo para los panoramas desconocidos, también, al mismo tiempo, le estamos dando valor propio a nuestra independencia. Sabiendo que, a pesar de que un día el pago del sueldo no llegue, ya habrá otra forma de responder a la situación: con el fruto de nuestro esfuerzo.

Innova y progresa: sé tú el dueño de tu propio negocio y no te ates a un sueldo fijo. Organízate y empieza a ser el constructor de las nuevas alternativas económicas, los nuevos ingresos y la generación constante de dinero.