La obligación principal del prestatario es liquidar a tiempo la deuda (capital más intereses). En caso de que el deudor no pueda hacer los pagos en el plazo establecido existe una alternativa, el refinanciamiento del crédito, para evitar la mora con el banco o cualquier otra entidad financiera.

¿Qué es el refinanciamiento de deuda?

El refinanciamiento, por lo general, consiste en reunificar varios créditos con el fin de recalcular el plazo o la cuota de pago mensual, trimestral o semestral. Es una de las opciones más utilizadas por aquellas personas que enfrentan problemas de liquidez y no poseen el dinero suficiente para cancelar los pagos a tiempo. En algunos casos, los deudores desean acortar el plazo y cancelar la deuda antes de su vencimiento.

La solicitud de refinanciamiento la hace el deudor a la entidad de crédito previo a la fecha de término de la deuda. Una vez aprobado el requerimiento se modifican las condiciones del contrato de crédito. Como esta negoción es bilateral, el deudor tratará de extender el plazo y reducir la tasa de interés con el objetivo de mantener o disminuir el costo total del crédito.

El objetivo del ente de crédito es aumentar la tasa de interés y así la cantidad de dinero recaudada por concepto de intereses.

Como regla general, debes evitar costear deuda con más deuda.

Este tipo de financiamientos de créditos a corto plazo es una solución práctica que puedes proponer a tu banco o entidad de préstamo cuando lo creas conveniente.

¿Cuándo resulta provechoso refinanciar un crédito?

Como hemos hablado, la reunificación a través del refinanciamiento es una actividad común que tiene como fin evitar una situación de impago, debido a la imposibilidad del ente o persona de cumplir con sus compromisos financieros. Sin embargo, cabe destacar, que la reestructuración no es un recurso de último minuto. Las compañías de créditos no suelen negociar los términos de sus contratos, cuando estos ya han vencido o se encuentran en procesos judiciales abiertos.

*ANUNCIO

El deudo debe conocer y prever su situación económica, de manera tal que pueda implementar los ajustes y acciones necesarias para evitar el sobreendeudamiento y cualquier demanda o sanción pecuniaria a la que pudiera estar sujeto.

El conflicto se agrava cuando las personas no afrontan ni actúan de forma responsable, dejan pasar el tiempo, se acumulan las deudas, los intereses y los problemas.

¿Cómo se solicita el refinanciamiento y cuándo se hace efectivo?

Lo primero que tienes que hacer es entregar la solicitud de reunificación de deudas o refinanciamiento de crédito según sea tu caso.

La empresa analizará tu situación actual de deuda y probablemente hará una revisión de antecedentes. Su interés principal es que cumplas con los pagos, así que estarán dispuestos a reestructurar, si esto garantiza el reembolso total de la deuda.

A continuación, la entidad financiera y el deudor deberán llegar a un acuerdo sobre las condiciones del contrato de préstamo refinanciado (tasa de interés, cuota de pago, plazos y demás).

Esta negociación es amigable, el prestamista deber buscar que ambas partes salgan beneficiadas con este nuevo arreglo.

Además, la financiera gestionará y costeará todos los trámites y gastos relacionados con el procedimiento. Si ambas partes están conformes se firmará un nuevo contrato de crédito.

¿Quién hace la solicitud u ordena el refinanciamiento de una o más deudas?

La reunificación de deudas es potestad del deudor, quien debe hacer la solicitud de refinanciamiento, pero la empresa de crédito, por ejemplo kreditos247.es, puede sugerir una solución de financiación o rechazar la petición cuando crea conveniente.

¿Qué condiciones se modifican al acordar un refinanciamiento?

Algunas de las variables a tomar en cuenta en este escenario son:

La tasa de interés que en la mayoría de los casos aumentará.

El valor de la cuota de préstamo. Generalmente el importe a cancelar regularmente por concepto de intereses aumenta en el caso de una reestructuración. Aunque hay excepciones a la regla. Como agente deudor, tu objetivo en la negoción será mantener o reducir esta cantidad de dinero cuando sea posible.

El plazo de la deuda. Lógicamente, habrá una prórroga, es decir, una extensión del crédito. Atendiendo a las condiciones reales y necesidades del prestatario.

El codeudor. Esta persona deberá estar de acuerdo con las condiciones del refinanciamiento y firmar el nuevo contrato de crédito. En el supuesto de no sea así, el prestatario deberá buscar un codeudor que asuma la responsabilidad.

Ventajas

La principal ventaja de este tipo de financiamiento es evitar el cobro de intereses de mora, gastos de cobros, trámites judiciales y un posible embargo o pérdidas patrimoniales.

Una vez se ha hecho efectivo el refinanciamiento, la entidad deberá cambiar el estatus de la deuda, de esta forma podrás evitar el registro de morosos y una marca en tu historial de crédito.

De forma inmediata, puedes ver como mejora tu liquidez, tienes más dinero y disminuye la presión sobre tus finanzas personales.

Más tiempo para cancelar tus deudas pendientes.

Mayor disponibilidad de dinero para inversiones o pagos de deudas con terceros.

Desventajas

Si bien es cierto el refinanciamiento puede ser una actividad muy beneficiosa, y en algunos casos la única salida. También lo es el hecho que este programa de financiación tiene un costo monetario significativo en el corto y mediano plazo.

Toda prórroga conlleva a un aumento del costo global de la deuda. Especialmente cuando la nueva tasa de interés es superior a la del contrato de crédito viejo. Para evitar o reducir el gasto la Tasa de Interés Nominal del crédito tendría que ser sustancialmente menor, un reajuste de más o menos el 50 %, cosa que ninguna entidad de crédito avalaría.

Otro problema potencial es que la clasificación del deudor podría caer, si la empresa considera que el comportamiento de pago es deficiente o dudoso.

Señales de que debes solicitar un refinanciamiento

Ante la imposibilidad de pago o crisis de liquidez severa.

Tiene varios préstamos pendientes y está atrasado en el pago de uno de ellos.

Cuando las cuotas de pago superan el 40% de los ingresos ordinarios mensuales.